La Física de la Materia Condensada es la física de lo tangible, un concepto muy querido por el señor De Guindos, Ministro de Economía, Ciencia y Competitividad, que gestiona esta convocatoria: estudia la materia tal y como nos rodea. Uno de los principales logros de la Física de la Materia Condensada es nuestra profunda comprensión de los materiales semiconductores como el Silicio, sin la cuál sería impensable nada menos que la tecnología electrónica, los ordenadores, las pantallas de televisión. En contraste, astrofísicos y físicos de partículas se dedican al estudio de lo intangible. Así, las partículas que estudian nuestros colegas del CERN, los físicos de "altas energías", únicamente existen durante una insignificante fracción de segundo, en espectaculares explosiones generadas dentro de un túnel de 27 kilómetros.
Por supuesto, nuestros colegas de Física de Partículas y de Astrofísica presentan su investigación a la opinión pública de forma mucho más heroica, y me parece bien. Están estudiando nada menos que los constituyentes últimos de la materia, buscando resolver el puzzle del modelo standard que nos proporciona las leyes fundamentales de la naturaleza, el origen del universo, los agujeros negros y, cuando se dejan llevar, los viajes en el tiempo y los universos paralelos. Por eso van por ahí repitiendo lo que decía Dirac, que la física fundamental es la suya, y el resto son detalles y derivaciones.
El debate sobre cuál es la auténtica física fundamental se zanja de una guantada, como ilustró brillantemente Bob Laughlin, premio Nobel de Física y profesor de Stanford: el cociente entre la carga del electrón y la constante de Planck, que relaciona la energía y longitud de onda de los fotones, no se determina en un experimento en el CERN, sino con un modesto transistor fabricado con un material semiconductor, el GaAs, bajo el efecto de un campo magnético que produce el efecto Hall cuántico, en lo que que supone uno de los grandes logros de la Física .... de la materia condensada.
Entonces, la física de partículas y la astrofísica no son más fundamentales que la física de la materia condensada, y por supuesto que tienen un impacto infinitamente menor en la vida de la gente, y el que diga lo contrario que apague ahora mismo el ordenador o la tablet con el que está leyendo esto, desconecte el teléfono móvil, la radio, y la televisión, la iluminación LED del salón, y reflexione 5 minutos sobre el impacto de la electrónica en su vida. El reparto de contratos por áreas tampoco responde la demografía del mapa de la física en España. Por ejemplo, de acuerdo con el Web of Science, esta es una distribución de publicaciones con afiliación española en 2013, de acuerdo por temas (invito a los lectores a complementar esta lista con otros hot-topics que se me hayan podido olvidar) (azul, amarillo y rosa, para Materia Condensada, Física de partículas y Astrofísica):
Y este es el desglose de publicaciones con algún autor en España en las revistas de la American Physical Society, tanto el total histórico como las del año 2013:
A la luz de estos datos, parece una puñetera broma pesada lo de los 2 contratos de un total de 17 (y por supuesto, también me parece una tropelía un número tan ridículo de contratos en total, tratándose de una convocatoria de ámbito nacional). De nuevo, invito a los lectores del blog a aportar información complementaria que nos pueda servir para determinar cuál sería la cuota adecuada para Materia Condensada.
Termino esta larga entrada con una consideración: de los 17 contratos del área de Física, ninguno para investigación en grafeno. Queridos colegas del cond-mat, algo estamos haciendo puñeteramente mal. De qué se puede hacer, hablaré en la próxima entrada.
PS: anticipándome a que alguien interprete mal esta entrada, aclaro que me parece que el gobierno debe mantener y aumentar la financiación para mis colegas de Física de Partículas y Astrofísica, a los que respeto y admiro. Pero además, claro, hay que corregir el desequilibrio flagrante en el reparto de contratos Ramón y Cajal.



